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Tema Actual 13 - SATANÁS, EL ÁNGEL MALO

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TEMA ACTUAL 13 - SATANÁS, EL ÁNGEL MALO

Estimado amigo, hoy hablaré de Satanás, el ángel malo; he pensado sobre él, y esto es lo que he pensado: Dios creó el cielo y la tierra, y creó todos los seres perfectos que están en Él, en el cielo; cuando digo que están en Él, lo digo porque están unidos a Él, en comunión a Él, siendo sus fieles siervos, por amor, porque por amor fueron creados, como todo lo que creó Dios; también nosotros fuimos creados por amor, tú y yo, por Dios. Estos seres que viven en Él, son seres perfectos; ¿y cuál es la perfección?, pienso que la perfección es amar a Dios sobre todas las cosas y personas, sobre uno mismo, y obedecerle y servirle a pesar de ser libres, es más, siendo libres, le obedecemos. Y así, pienso que esos seres perfectos llamados ángeles, eso pienso que hacen y son, hacen bondades por amor a   Dios, y son libres. Resulta, según lo que he leído en las Sagradas Escrituras, parece ser que había un ángel maravilloso, de una belleza increíble, sabio y perfecto, como todos los ángeles, pero este Ángel, he leído en algún lugar de la Sagrada Biblia, que resplandecía con una luz hermosa, este Ángel que algunos llaman “Luzbel”, este Ángel un día se opuso libremente a la voluntad de Dios. Por lo que he leído en Apocalipsis, pienso que podría ser que no estaba de acuerdo con la venida del Hijo de Dios al mundo, a través de la Virgen María, y siendo el Mesías. Claro, los seres humanos, las personas, no somos de la misma categoría espiritual que los ángeles, esto también me ha parecido entenderlo leyendo la Sagrada Biblia, parece ser que este ángel maravilloso, no nos tenía mucha simpatía, porque pienso que recibir este amor con que Dios nos ama, y lo vemos y lo hemos comprobado en su Hijo Jesucristo, Dios mismo, pienso que puede ser motivo de envidia, porque ¡vaya si nos quiere Dios!, tanto nos ama que murió por ti, por mi.

Pero volvamos al ángel bello, a este ángel que se rebeló contra Dios y fue malo, porque malo es todo aquel que no hace el bien, y no se hace el bien cuando se va contra la voluntad de Dios. Entonces, este ángel, oponiéndose a Dios, empezó a reclutar a otros ángeles que estuvieron de acuerdo con él, porque los ángeles son libres, como las personas son libres. Dios había creado el cielo y la tierra y tenía planes de crear al hombre, de ponerlo a vivir en un maravilloso jardín, el Jardín de Edén, el llamado Paraíso. Parece ser que eso tampoco le gustó al ángel que empezó la rebelión, y tenemos pistas para saber que así fue, porque de hecho, leemos en la Sagrada Biblia, que la serpiente tentó a Eva, esta serpiente que era el ángel que antes había sido bueno. ¿Y por qué la tentó?, pienso que por celos, porque quería salirse con la suya, la de entorpecer los planes de Dios, que en sus planes ya estaba amarnos tanto como nos ama. Leo en Apocalipsis, que los ángeles se dividieron; San Miguel, fiel a Dios, acaudilló a los mismos, a los ángeles buenos, contra Luzbel, este ángel que se rebeló contra Dios, y junto con él, los ángeles que le siguieron. Parece ser que hubo una lucha, no me la puedo imaginar porque, ¿qué lucha pueden tener los seres espirituales? No lo sé, otro día pensaré en ello, ya sabéis que me gusta pensar, meditar, os lo he dicho, os lo dije en algún otro video. Ganaron, lógicamente, los ángeles buenos, acaudillados por San Miguel, y Luzbel fue derrotado y sentenciado por Dios a marcharse del Cielo; su nombre, parece ser, que es Satanás, el ángel malo. No hablo de un “dios” malo, no digo un “dios” malo, sino que claramente expongo y digo que Satanás es un ángel malo, un ángel como San Miguel, pero San Miguel es bueno, y Satanás es malo. Quiero que esto quede muy claro, porque pienso, por lo que he leído alguna vez, o me ha comentado alguna persona, pienso que algunos creen que Satanás es un dios y que peleó contra Dios, es decir, creo que piensan que dos dioses pelearon, pero no, solamente hay un Dios, el Creador, el Salvador, el Amor; Satanás es un ángel malo, y todos los otros ángeles que le siguieron, se denominan Demonios, para no estar diciendo ángel malo, pero demonio quiere decir un ángel malo.

Satanás no fue tentado por otro ser superior, pero él sí que tentó a Eva, Satanás no fue perseguido por un ser superior, pero él sí persiguió a Eva, Satanás era lo máximo en los seres espirituales, y lo máximo es la más alta bondad, más alta sabiduría, más alta belleza, y no física, estamos hablando de seres espirituales, y la belleza está en la más pura bondad al servicio de Dios. Satanás había estado sirviendo a Dios, pero siendo libre como era, decidió libremente dejar de servir a Dios, y dejó su belleza, perdió su sabiduría, cambió el amor de Dios por amor a sí mismo, y eso siempre trae malas consecuencias, tanto en los ángeles como en las personas, porque todos, unos y otros, tenemos nuestra felicidad amando y sirviendo a Dios, el que nos creó por amor.

Satanás y sus demonios fueron arrojados al Infierno, porque no podían vivir en el Cielo, Dios no puede estar en lo malo, no está en lo malo, como tampoco lo está cuando hemos pecado, cuando nos portamos mal; Él tiene su hábitat, que es la suma bondad y el amor infinito.

Satanás arrojado al Infierno, un lugar donde no está Dios, y donde no está Dios, no hay belleza, no hay bondad, no hay nada de lo que desea el hombre, la persona, que siempre buscamos que nos quieran, que nos aprecien, que nos ayuden. Allí no hay nada de eso, allí está todo el mal junto, y el mal contiene dolor, sufrimiento, soledad y ausencia de Dios.

Es irreversible el que Satanás se vuelva bueno, ¡nunca lo será!, ya lo fue en grado máximo, y libremente renunció a seguir siéndolo. Las cosas ya no pueden cambiar para él, como tampoco cambiarán para ninguno de los humanos después del juicio particular y personal que pasan al morir. Esto, aunque es malo, da esperanzas, porque nosotros aún vivimos, aún no estamos sentenciados al Infierno, estamos librando nuestras batallas como las estuvo librando Satanás y sus demonios con San Miguel y los ángeles de Dios.

Adán y Eva eran dos, hombre y mujer, que vivían en el Paraíso; Satanás persiguió a la mujer, incansablemente, ferozmente; no penséis que fue una simple charla, Eva fue tentada con las más sutiles armas espirituales, y la pobre Eva cayó, arrastrando a Adán al pecado de desobediencia, y arrastrando a toda la generación humana que vendría después de ella.

Los ángeles, los seres espirituales, no tienen cuerpo físico, ni son de dos sexos, masculino y femenino, como son el hombre y la mujer; los seres espirituales no se engendran entre sí, Dios los creó para siempre en un zas, en un momento, por eso, todos los demonios que siguieron a Satanás, también fueron sentenciados al Infierno. Quiero decir con esto, que nosotros, los que nacimos después de Adán y Eva, no estuvimos en el Paraíso, nosotros no fuimos tentados por Satanás, como fue tentada Eva, nosotros llegamos después, después de ser castigados Adán y Eva por su terrible pecado. ¡Qué locura!, hacer caso a una bestia, si hablaban directamente con Dios, y le conocían, y le trataban, y les había dado todo lo mejor para vivir eternamente, para siempre, ellos y su descendencia, nosotros.

Satanás y sus demonios, después de pecar, fueron sentenciados al Infierno. Adán y Eva, después de pecar, fueron echados del Paraíso y vivieron en el planeta Tierra, en este mundo que conocemos, en este mundo donde estamos y donde tenemos aún la maravillosa oportunidad de ir con Dios, de regresar a su encuentro, de verlo cara a cara, como Adán y Eva le veían; Él, Dios, vive en el Reino de los Cielos, y los que viviendo en el planeta Tierra, amen a Dios sobre todas las cosas y personas, y al prójimo como a sí mismos, por amor a Dios, éstos van al Nuevo Paraíso, éstos van al Reino de los Cielos, allí donde nos espera Jesucristo, desde que subió a los Cielos, después de su Resurrección de entre los muertos, los sentenciados al Reino de los Cielos, por su fe, por las obras de su fe. Ojo, no por la fe en ellos mismos, sino por la fe en Dios Creador, Redentor y Salvador.

Uy, tengo tantas cosas que deciros, tantas, como por ejemplo, hacerte esta pregunta: ¿Crees en la Sagrada Biblia?, ¿crees en los Evangelios?, pienso que estos libros fueron hallados escritos desde hace tantos años, y nos cuentan toda la historia del mundo; por estos libros la sabemos, lo sabemos todo, es la sabiduría a nuestro alcance, es el contacto más directo con la Palabra de Dios, esta palabra de Dios que, cuando la leemos con un corazón puro, de niño, nos llena de una fuerza vivificadora que nos llena de esperanza, que nos empuja a ser mejores, que nos pone de rodillas ante Dios y lloramos por nuestros pecados solicitando su perdón.

Volvamos a Satanás, él está en los Infiernos, y parece ser que tiene licencias para estar en el planeta Tierra. Ya las tenía, y por esto tentó a Eva. Pienso que debe ser una cualidad espiritual de los seres espirituales, de la misma manera que tenemos a los Ángeles de la Guarda, que siempre nos ayudan y están dispuestos a hacerlo en cosas muy concretas, si se lo pedimos. Esto también lo he leído en la Sagrada Biblia. ¡Es maravillosa la Sagrada Biblia!, oh, por favor amigo, no te la pierdas, léela, léela para conocer a Dios, para conocer tu historia, para saber tu destino, y decidirlo. Tú puedes decidir tu destino, porque sabes tu historia y conoces a Cristo.
Satanás, el tentador, está por aquí, en la tierra, tentándonos, este es su oficio, a esto se dedica él y sus demonios, a tentarnos; ¿y cómo lo hace?, una de sus maneras más factible de tentarnos, es imitando nuestra voz y entrando en nuestros pensamientos, haciéndonos creer que estamos pensando lo que él dice, y que realmente no pensamos, pero al ser nuestra voz, y al ir machacándolo y machacándolo, esa idea puede volverse obsesión, y si la llevamos a cabo, pecamos; por eso, el trabajo es algo maravilloso, no sólo para estar ocupados mentalmente y físicamente, sino también porque trabajando en cosas honestas, buenas, morales, hacemos un mundo mejor. Pienso que los santos han trabajado mucho, cuántas obras maravillosas han hecho. Pero de esto ya hablaré otro día.

Satanás y sus demonios viven en el Infierno, y por ser espirituales, pueden tentarnos; ¿será desde el infierno?, como no tienen cuerpo, a lo mejor nos tientan desde el Infierno, no lo sé, acabo de pensarlo ahora mismo, ya profundizaré más en ello, ya sabes que me gusta pensar, meditar.

Parece ser, según me han comentado o he leído, parece ser que hay gente, personas, que quieren ir al Infierno después de morir, y no lo entiendo, quizás no conocen a Dios como yo le conozco, quizás no se han dado cuenta que muchas cosas que creen que piensan ellos, no son ellos, sino que es otra voz que imita su voz; hay que tener muy claro lo que uno es, lo que uno quiere y lo que uno sabe. Yo sé que Dios me ama y es la Suma Bondad, no dudo de Dios, sí que dudo de la tentación, de esa voz que no es mía y que parece la mía, si la oigo, rápidamente me digo: “María, eso no es así”. Y lo tengo clarísimo, porque me sé los Diez Mandamientos, y sé, por ellos, lo que Dios quiere de mí y lo que me prohíbe; es fácil, hay unas normas que cumplir para ser perfectas personas, y estas normas, estas leyes, son los Diez Mandamientos. No hay más que hablar; seguirlos, cumplirlos, te lleva al Cielo, junto con los sacramentos; saltártelos, no cumplirlos, te lleva a Satanás y sus demonios, que están lejos de Dios y nunca más van a estar con Él, porque ya les pasó la prueba; en cambio tú, yo, todos nosotros que vivimos en el planeta Tierra, aún tenemos esperanza, porque mientras hay vida, hay esperanza; por favor, esto no lo olvides nunca, lo repito, mientras hay vida hay esperanza, y Dios te ama y te quiere en el Reino de los Cielos, porque tú tenías que haber vivido en el Paraíso, tu destino era el Paraíso, pero Satanás, tentando a Eva, hizo que la expulsaran a ella y a Adán, y todos los demás que hemos nacido después, de la especie humana, tenemos la posibilidad, la alegría, la dicha de poder ganarnos cada uno, a pulso, la entrada en el Reino de los Cielos, el Nuevo Paraíso; porque Cristo murió por nosotros, pero tienes que saber que serás tentado, muchas veces y cada día, pero que también existen los ángeles de Dios, ¡y cómo no!, existe la Eucaristía, que es Dios mismo quien te abraza en cuerpo y alma, Jesús, y tienes, no lo olvides, el rezo del Santo Rosario, donde María Inmaculada, la misma Madre de Dios, te ayuda en todo lo que le pidas, y se lo presenta a Dios Padre en nombre de su Hijo, ¡Jesús!

Te quiero mucho, amigo mío.

Gracias.

Siempre adelante con la fe.

María Durán de Bellido
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Si no tienes madre o tu madre no te contó lo básico de la vida para ser feliz, te puede interesar saber la opinión de María Durán de Bellido que ya en el 2007 empezó a publicar su Consultorio de Ayuda Familiar y Personal, consultorio que ahora está inactivo, permitiendo sólo la lectura del mismo.

 

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